El verdadero Corazón Valiente.

Hace dos meses llegó a nuestra vida Jack, quien era conocido como “Paul”, un Terrier Escocés de 2 años. Su historia es como la de muchos, sufrió maltrato y abandono de quien era su dueño, quien al parecer solo lo quería como pie de cría. Cuando fue rescatado por Ana y adopta Gdl, estaba infestado de pulgas y garrapatas, desnutrido – pesaba 7 kilos - y con severos problemas de desconfianza hacia el género masculino. Vivía en un pequeño cuarto donde almacenaban todo aquello que no servía a su dueño – él incluido – no tenía espacio para caminar, mucho menos jugar, su único alimento provenía de las sobras que de vez en cuando le tocaban, su cama, un trapo viejo que le servía de juguete y abrigo.


Vimos su foto publicada en la página de adopta Gdl, siempre habíamos querido un perro escocés, aún cuando nos habían comentado de su carácter terco y gruñón; hablamos, indagamos y aplicamos como candidatos; después de una entrevista con quien estaba a cargo de él; de conocerlo y de que nos conociera, fuimos aprobados, tres días después llegó a su nueva casa.



Los primeros días fueron difíciles para todos, ambos desconfiábamos del otro, pero decidimos jugárnosla, yo confié en él y él en mí. Siempre dije que estaría a prueba, tenía temor a que no se adaptara a nuestra vida y nosotros a la de él. La prueba duró exactamente dos días, la primera mañana que me despertó con un lengüetazo, supe que no solo se quedaría en la casa, sino que formaría parte esencial de nuestra vida.


Fue su rescatadora – Ana - la que nos recomendó consultar con Marco, quien ha sido parte fundamental en la integración que hemos tenido con Jack. Fue Marco quien con paciencia de santo nos entrenó para ser buenos líderes y dueños; debo confesar mi afición por “el encantador de perros”, pero nada que ver con lo que me enseñó Marco; me explicó la importancia de ver a Jack, primero como perro, luego como Terrier Escocés y luego como Jack; haciendo hincapié en el difícil arte de balancear disciplina y el amor; “si no te va a dominar, es un perrazo con un carácter increíble, pero duro; te lo tienes que ganar”, me decía Marco, “hoy no eres nadie en la vida de Jack, pero con paciencia un día lo serás”.


A los pocos días de haber llegado a casa, Jack enfermó, tuvimos que internarlo debido a una severa inflamación de las mucosas del estómago – gastritis – el veterinario nos comentó que era debido al estrés, por el cambio de casa, amos, alimento, etc. Cuando lo dejé en el hospital sentí cómo ese  animalito que, según yo estaba a prueba en mi vida, se había convertido en un amigo – era yo el que estaba a prueba – cuando salió un día después, me recibió como si me conociera de toda la vida, movía la cola como reguilete, parecía un colibrí. Me llenó de lengüetazos, desconcertado le llame a Marco y se lo comenté, su respuesta me dejo frio: “Lo lograste! Eres alguien en su vida y te lo demuestra con esas húmedas pero cariñosas lamidas”. ¿Cómo un perro que sufrió tanto maltrato durante sus dos primeros años de vida podía confiar tan rápido en alguien?, ¿Cómo podía olvidar el pasado?


Hoy Jack cumple dos meses en la casa, gracias a él soy más 
paciente, amable incluso, tolerante y hasta amigable. Jack me ha enseñado que la amistad la puedes encontrar en los lugares menos pensados, Jack me enseñó a olvidar y a confiar. Hoy, como Jack, vivo el presente, oliendo la vida como si no hubiese un mañana.
Jack tiene un corazón valiente.

Alejandro.




Visitalos, puede que encuentres al perro de tu vida y la felicidad a su lado...
http://www.adoptandounamigo.com
 http://www.adoptagdl.com